Uno de los animales más misteriosos y apasionantes de la naturaleza esconde ese secreto que ni la alquimia ha sido capaz de adivinar, la inmortalidad.

Las medusas son animales invertebrados marinos de la familia de los cnidarios. Existen más de 2.000 especies diferentes, por lo que, una vez más, establecer un promedio de vida genérico no sería del todo real.

Algunas de tamaño pequeño pueden vivir solo horas, la mayoría alcanzan alrededor de los 6 meses de vida, pero muchas de ellas pueden llegar a 1 año.

Sin embargo, existe un caso asombroso, la escarlata japonesa, una medusa a la que se le considera inmortal. Su ciclo de vida es completamente inusitado. Cuando son heridas se retiran al fondo marino y se transforman en pólipo, su estadio infantil, para volver a convertirse de nuevo en una medusa adulta. Es decir, la medusa escarlata japonesa rejuvenece cuantas veces quiera. Más que de inmortalidad hay que hablar de regeneración, un ciclo interminable que puede ser clave para el estudio del rejuvenecimiento del ser humano.

Las medusas son uno de los seres más primitivos y, al mismo tiempo, fascinantes de la naturaleza. No tienen cerebro (algunas investigaciones sugieren que podrían tener 4 cerebros y 24 ojos que les permiten ver en 360°), el 95% de su cuerpo es agua, pero lo cierto es que “ven”, perciben y reaccionan incluso ante objetos de distintos colores, es decir, son inteligentes. Uno de los animales más interesantes del planeta que los científicos aún no son capaces de comprender.